domingo, 5 de agosto de 2007

Tormenta...

Sin parar de correr busco las llaves dentro de mi macuto. La gente que se resguarda en los portales me mira mientras corro bajo la lluvia. Con una mano apoyada en la rodilla intento recuperarme mientras abro el portal. Apresuradamente subo los dos pisos y entro en casa. Te busco por todas las habitaciones, pero no estás. Tras dejar el abrigo en el dormitorio bajo a recoger el correo. Tu nombre sigue puesto en el buzon. Me siento en la cama para ojear las cartas. Junto a la ventana miro como llueve en la calle. Fue una tarde de tormenta cuando te fuiste. Una tormenta como la de hoy.

No hay comentarios: