Poco a poco los papeles que se encuentran encima de la mesa caen uno tras otro. Miras a través de la ventana abierta como llueve, mientras yo no puedo levantar la vista de tus pies. Estás inmóvil. No me atrevo a hablar, y aunque pudiera no sabría que decir.
Levanto la vista y observo como el viento hace que la lluvia se mezcle con tus lágrimas. Cierro los ojos e intento imaginarte con la sonrisa que nunca te abandono hasta hoy, pero no puedo, solamente veo tus ojos llorosos preguntándome un porqué.
Noto una lagrima recorrer mi rostro hasta la barbilla y como permanece allí hasta que otra lagrima le obliga a precipitarse al vacío, mientras siento como te agachas a mi lado y me besas. Sin abrir los ojos, veo como coges tu abrigo y cierras una tras otra la puerta de la habitación, de la casa y de mi vida. Mientras, yo solo intento no pensar en lo que no sucedió.
Levanto la vista y observo como el viento hace que la lluvia se mezcle con tus lágrimas. Cierro los ojos e intento imaginarte con la sonrisa que nunca te abandono hasta hoy, pero no puedo, solamente veo tus ojos llorosos preguntándome un porqué.
Noto una lagrima recorrer mi rostro hasta la barbilla y como permanece allí hasta que otra lagrima le obliga a precipitarse al vacío, mientras siento como te agachas a mi lado y me besas. Sin abrir los ojos, veo como coges tu abrigo y cierras una tras otra la puerta de la habitación, de la casa y de mi vida. Mientras, yo solo intento no pensar en lo que no sucedió.
No hay comentarios:
Publicar un comentario